Dietética

dieteticaLa dietética se puede considerar un método natural preventivo y curativo de uso diario, de los más simples y eficaces. Ese método consiste, en líneas generales, en la determinación de una dieta alimenticia que puede satisfacer equilibradamente las necesidades básicas del organismo humano. En términos específicos, indica el tipo de régimen alimenticio que debe ser seguido por cada individuo en particular, considerando su estructura física, síquica y emocional, así como los problemas orgánicos que lo perturban.

Para una buena nutrición debemos tener en cuenta:

  • La cantidad de alimentos que necesitamos diariamente para conseguir la energía suficiente.
  • La variedad de alimentos fundamental para conseguir todos los nutrientes esenciales.
  • La calidad de los productos que ingerimos ( mejor si son de procedencia ecológica).
  • El equilibrio entre los diferentes componentes.
  • Adecuada: al sexo, la edad, constitución, actividad, nivel de salud y estado (embarazo, lactancia, pubertad...). 

De acuerdo con los conocimientos tradicionales, la dietética intenta equilibrar la ingestión de diversos alimentos, para ofrecer al cuerpo humano elementos esenciales para su desarrollo y manutención, tales como hidratos de carbono, proteínas, vitaminas, sales minerales y oligoelementos, en cantidades variables según el esfuerzo realizado por cada individuo en su vida diaria. Fundamentada en investigaciones y experiencias, la dietética presenta también los alimentos no sólo como mantenedores de la salud sino también como dotados de propiedades terapéuticas, cuando son adecuadamente empleados. La dietética clásica no prohíbe cualquier tipo de alimento, condena más bien el exceso.

dieta alimenticaUna de las maneras de evitar las enfermedades y mantener el equilibrio del organismo es adoptar una dieta alimenticia correcta que supla convenientemente todas sus necesidades, sin excesos ni deficiencias que puedan perjudicar su funcionamiento. Con el progreso tecnológico, se comenzó, sin embargo, a sobrevalorar los alimentos "puros" (harina y azúcar blanca, sal común, etc.), así como los ricos en proteínas y las grasas animales. En la dieta alimenticia de todos los días pasaron a predominar los panes y las pastas blancas, patatas hervidas y sin piel, los dulces concentrados y los productos industriales cargados de conservantes y estabilizadores, en detrimento de las verduras, frutas y legumbres frescas y crudas.

Como consecuencia de esas profundas alteraciones en los hábitos alimenticios, acompañadas por cambios del modo de vida, comenzaron a manifestarse enfermedades que fueron observadas con atención por médicos y especialistas de diversas áreas. A consecuencia de esos problemas y del interés creciente que comenzaron a despertar, surgió el estudio de la alimentación con bases científicas, puesto que empíricamente ya habla existido muchos siglos antes; el propio Hipócrates habría dicho en su época:

QUE TU ALIMENTO SEA TU MEDICINA