¿Qué es la osteopatía visceral?

Se utiliza para tratar trastornos osteoarticulares cuyo origen esta en una disfunción visceral y como complemento de otras terapias.

Consiste en una manipulación manual de forma activa o pasiva, encaminada a descongestionar y dotar de movimiento a las estructuras viscerales, por consiguiente equilibrar de una forma integral el sistema vasculonervioso visceral.

Cuando un órgano tiene restricciones de movimiento, no puede moverse con armonía debido a un tono muscular anormal, adhesiones, desplazamientos, esto se traduce en que afecta a otros órganos, fascias y estructuras óseas.

¿Cuándo aparecen estas restricciones?

Estas restricciones de movimiento pueden ser provocadas por posturas forzadas, infecciones de las membranas viscerales, cirugía, traumatismos (por ejemplo, la compresión del cinturón de seguridad en un accidente de coche, transmite el choque a varios órganos abdominales y torácicos que causa que estos tejidos se tensen etc.…).

El cuerpo tiende a adaptarse a estos puntos de tensión y restricciones de movimiento a costa de otras estructuras. Esta situación crónica, provoca irritación, falta de movilidad y deficiente irrigación sanguínea, que acaba por preparar el terreno para otras disfunciones y la enfermedad.

Cuando un órgano no puede moverse libremente, el cuerpo se adapta a costa de otras estructuras (por ejemplo, la tensión delante del abdomen producirá que el cuerpo se doble hacia adelante para evitar estirar el área), con el tiempo el cuerpo adaptara su postura, para evitar esas restricciones. Provocando posiciones anómalas que inducirán a otras patologías.

¿Cómo se tratan?

En la manipulación visceral se restaura el movimiento del área restringida mediante pequeños y exactos movimientos y presiones dirigidas, que abren las áreas tensionadas.

Con la osteopatía visceral podemos tratar con éxito hernias hiatales, dismenorrea, amenorrea, adherencias intestinales, estreñimiento, etc.…